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Educar, acompañar y cuidar, tres pilares

En “Casa Oratorio Don Bosco” niños, niñas y jóvenes encuentran un apoyo necesario en sus vidas.

El Nudo Vial Tropezón es un punto geográfico de la ciudad de Córdoba que funciona como límite: delimita la capital propiamente dicha y su conurbano. Ese límite se manifiesta, también, en la vida de niños, niñas y jóvenes.

En ese área de la ciudad conviven a poca distancia barrios de alto poder adquisitivo junto con otros donde las familias viven en condiciones muy precarias. Una realidad que también representa un límite, en este caso entre quienes acceden a oportunidades -de educación, trabajo, bienes culturales, etc- y quienes no.

Allí es donde se ubica la Parroquia San Juan Bosco y Santo Domingo Savio, en cuyas instalaciones funciona “Casa Oratorio Don Bosco”, un espacio socio educativo orientado especialmente a aquellos que viven en mayor vulnerabilidad y están, geográfica y socioeconómicamente, “en la periferia”.

Una Casa donde entran todos

“Casa Oratorio Don Bosco“ es un proyecto de Pastoral Social que, a través de una propuesta integral y de calidad, responde a las necesidades de niños, niñas y jóvenes. Esta propuesta educativa y socio comunitaria está basada en el Evangelio, el carisma salesiano y el sistema preventivo de Don Bosco.

El proyecto se propone ser casa que acoge, generando experiencia de espíritu de familia en la que niñas, niños, adolescentes y jóvenes se sientan acompañados y protegidos; ser centro de evangelización y educación en la fe; y ser una presencia de iglesia abierta e inserta en el territorio, procurando acompañar con una opción clara por los jóvenes y los sectores de ambientes populares.

Apoyo escolar, talleres y meriendas

El espacio funciona de martes a viernes por la tarde y se compone de instancias de apoyo escolar -primario y secundario-, de talleres lúdicos-recreativos y espirituales y de entrega de suplementos alimentarios, a través de las meriendas diarias.

Colaborá con este proyecto ayudando a equipar los talleres y disponer de insumos para meriendas. Sumate como donante.

Con el correr de los años, y en especial luego de la pandemia de COVID-19, se profundizaron las dificultades de los chicos y chicas para sostener sus hábitos de estudio, sumado al poco acompañamiento familiar que aliente las trayectorias escolares y acentuando la deserción escolar.

Frente a eso se buscó como estrategia fortalecer el espacio de apoyo escolar, generando momentos exclusivos -un día dedicado especialmente a esta actividad- y otros a demanda de los jóvenes según lo vayan requiriendo.

Asimismo, un día a la semana finalizan las actividades con una cena con los padres con el fin de hacerlos parte e involucrarlos en el proceso formativo de sus chicos y chicas.

“Todos tienen una fibra sensible al bien” (Don Bosco)

La misión que asume “Casa Oratorio Don Bosco” expresa la voluntad de comprometerse en una atención acogedora y personalizada, que favorezca el desarrollo psicofísico, social y espiritual de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, escuchando sus voces, identificando sus deseos, expectativas, desilusiones y esperanzas a la luz del Sistema Preventivo de Don Bosco.

Para esto se trabaja con un equipo de profesionales integrado por docentes de diversas disciplinas, además de un grupo de voluntarios. Se promueven espacios de reflexión y formación continua para el equipo, y se fortalece la articulación con otras organizaciones de la zona.

Se busca así que cada niño, niña y joven se sienta incluido y valorado, reconozca sus potencialidades y sepa que él y ella también son parte del gran sueño de Don Bosco.

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