Hacer propio el drama de los deportados

Voluntarios salesianos de EEUU, dando una lección a sus funcionarios, fueron a México a ayudar en el Desayunador Salesiano Padre Chava para migrantes deportados.

Propongamos un desafío: imaginar que de repente tenemos que dejar nuestra casa y a nuestros seres queridos, llegar a un lugar nuevo y no tener trabajo, hospedaje, dinero ni conocidos. Suena a una pesadilla.

Eso es lo que están pasando millones de personas en todo el mundo. Podemos escuchar sobre crisis de los refugiados, deportaciones, muros entre un país y otro, migrantes.

Más allá de los títulos, en todos los casos se trata de personas, algunas en familia y otras solas, muchas de ellas menores, que vagan sin rumbo y sin bienes buscando un lugar donde (sobre)vivir.

Algunas porque fueron echadas de algún país y otras porque tuvieron que escapar de situaciones de violencia. Pero en todos los casos están sin recursos y a la deriva.

Desayunador Padre Chava, donde nadie es extranjero

Por suerte también hay personas e instituciones que estiran su mano y abren sus puertas para todas estas vidas necesitadas, como el Instituto Don Bosco en Bélgica

El Desayunador Padre Chava es otro ejemplo. En este espacio de Tijuana se preparan mil desayunos por día para miles de personas que fueron deportadas de Estados Unidos.

Pero no todo es deportación desde la tierra norteamericana. Porque también llegan corazones y brazos dispuestos a ayudar y no dejar que nadie se quede solo.

A contramano de las declaraciones y decisiones de sus funcionarios, un grupo de jóvenes universitarios salesianos viajaron como voluntarios de EEUU a México para colaborar en el Desayunador.

Una vez en Tijuana, empezaron a conseguir alimentos, a preparar los desayunos y atender a las personas en el comedor, además de dar una mano con arreglos.

Mientras desde su país se decide echar, ellos los fueron a buscar. No les piden pasaporte, sólo una sonrisa y una silla para sentarse a charlar. Abraham Feliciano es el padre salesiano que los impulsó y los acompañó.

Miles de migrantes, cuando fueron deportados, recibieron un duro golpe de EEUU. Nunca imaginaron que desde ese mismo país llegaría un abrazo sanador en el bolso de un grupo de voluntarios.

Otros Artículos

Doná
Participá Por los Jóvenes aportando con tu donación.
Educación
De regreso a clases: faltan nombres en la lista
La vuelta a la escuela nos generaba caras largas y pocas ganas de ir. Hoy, ¿nos damos cuenta de lo afortunados que somos de haber podido sentarnos cada día en nuestro pupitre?
Jóvenes y Mundo
Los jóvenes dan el ejemplo: NO a las armas
Tras una nueva masacre en una escuela, los estudiantes están impulsando una campaña de concientización. Ya tienen el apoyo de famosos y hasta Trump los recibió.