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NOTICIAS / Formación para el trabajo

28 de diciembre, 2017

EAS Ambrosio Olmos: sembrar educación, cosechar futuro

Sembrar una semilla y cosechar su fruto. Sembrar educación y cosechar oportunidad. En Córdoba, en la Escuela Agrotécnica Salesiana no se hace una sin la otra.

Sembrar una semilla y cosechar su fruto. Sembrar educación y cosechar oportunidad. En Córdoba, en la Escuela Agrotécnica Salesiana no se hace una sin la otra. Es común usar y escuchar frases vinculadas con sembrar y cosechar. Por ejemplo, cuando uno empieza un proceso que llevará mucho tiempo se anima a sí mismo repitiéndose que “hay que sembrar para ver los frutos en el futuro”.

En la Escuela Agrotécnica Salesiana Ambrosio Olmos conjugan metáfora con realidad y cultivan tanto la tierra como los corazones. La formación agrotécnica  es pieza clave del carisma salesiano, donde la innovación tiene un rol importante y siempre con la premisa de cuidar el medio ambiente y formar, además de buenos productores, buenas personas. A unos 35 km de Río Cuarto, al sur de Córdoba, gran parte de la Estancia El Durazno fue un legado de la familia Olmos a la Congregación creada por Don Bosco. En 1951 los salesianos llegaron a esta zona y, a partir de allí, cada semilla que se tiró a la tierra dio como fruto oportunidades para cientos de jóvenes.

Casa, patio, escuela, Iglesia

La historia fue testigo del crecimiento de esta escuela, que al principio sólo tuvo hasta tercer año, luego se hizo secundario completo, en los ’90 se volvió mixta y finalmente incorporó incluso el séptimo año. Y el presente es testigo de que 200 alumnos se forman como técnicos agropecuarios, gracias a que aprenden-haciendo. En los campos cultivan soja, maíz, trigo, pasturas y maní. En la huerta se obtienen verduras de hoja, frutas y hortalizas. Tampoco falta la ganadería con la presencia de caballos, vacas y cerdos. Y los tambos no están de adorno: distintas variedades de queso y dulce de leche son muestra de ello. Mucho de lo que se produce se usa para consumo interno de la escuela, en la cual, incluso, la mayoría de los alumnos viven de lunes a viernes. Luego de la jornada escolar es momento de los deportes. Fútbol, tenis, paleta y básquet son algunas de las opciones de recreación que también contribuyen a la formación y el bienestar de los jóvenes. Pero lo que une a todas estas actividades y es la columna vertebral es la educación en valores, la formación humana y el cultivo interior de las personas, tanto alumnos como educadores docentes y no docentes. Por eso esta escuela agrotécnica es salesiana: casa, patio, escuela e Iglesia se amalgaman y no funcionan una sin la otra. Conocé este espacio de formación salesiano a través de quienes más lo conocen: sus protagonistas

(Fuente: Boletín Salesiano).


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