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30 de septiembre, 2017

El deporte, un aliado para crecer soñando

Participar en un espacio recreativo y practicar deportes es un camino donde todo joven puede descargar sus energías y divertirse mientras crece sanamente y aprende, dejando de lado otros vicios o acti

Participar en un espacio recreativo y practicar deportes es un camino donde todo joven puede descargar sus energías y divertirse mientras crece sanamente y aprende, dejando de lado otros vicios o actividades que lo puedan perjudicar. "Soy un pibe de barrio, el deporte me sacó adelante, tenía la droga y la delincuencia al lado y tomé el camino del deporte" - Brian Sarmiento, actual jugador de Newell’s.

“El fútbol me alejó de las drogas y los crímenes” – Carlos Tévez, actual jugador de Shanghái Shenhua (China).

“Estuve a punto de caer en las drogas y gracias al deporte logré salir y empecé a poner la mente y concentrarme en otras cosas. Empecé a enfocarme en otros objetivos y así uno se olvida de todas las cosas respecto a las drogas” - Richard Smith, jugador de vóley de Costa Rica. Los anteriores son apenas tres ejemplos de deportistas de primer nivel que expresan convencidos que el deporte fue la herramienta con la que pudieron dejar atrás historias de vida duras. En particular, por las adicciones. Se trata de tres jugadores profesionales en su actividad y que alcanzaron la competencia de primer nivel, pero la vida de muchos chicos y chicas es un reflejo de esas tres. Ante una situación económica insostenible, una realidad familiar o barrial violenta y otras problemáticas que sufren muchos chicos vulnerables, la droga a veces engaña con ser el mejor aliado. O, en realidad, un escape donde guardar en un cajón las dificultades diarias. Pero ese escape finalmente no soluciona nada de lo que llevó a él y termina conduciendo a otro infierno del que cada vez se hace más difícil salir. Es importante “no hacer la vista gorda” ni “oídos sordos”; el problema existe. Pero también existen otros caminos, otros “escapes”, otra forma de descargar esas energías y todas esas sensaciones que un joven tiene adentro. El deporte y la práctica de actividades recreativas genera un sinnúmero de beneficios: divierte, ayuda a crecer de manera sana, alimenta la creatividad, construye lazos con los demás. No es necesario pensarlo en términos profesionales.

Cualquier chico y chica que participa de un juego y practica un deporte es un chico y chica más que no está pensando en robar o en buscar vicios. Sólo juega. Pero sólo juega es algo grande. Significa soñar, como cuando un chico juega con la camiseta de “Messi” pero en ese momento no lleva sólo una remera con ese nombre; durante ese rato él se siente Messi, él es Messi. Sólo juega también significa usar la creatividad y el ingenio para decidir cómo amagar al rival, cómo pasar la pelota sin tocar la red o cómo embocar en el aro marcando un triple. Sólo juega, además, significa pensar con otros compañeros las jugadas y la mejor forma de que el equipo gane, sabiendo que sin escuchar al otro y sin que él sea parte va a ser imposible. Sólo juega también es más que eso. Es gastar toda esa energía que tenemos dentro. Es llevar todas las sensaciones, buenas y malas y que se transfieran a ese remate que va directo al campo rival. Es correr, estar atlético y cuidar el cuerpo, ayudando a una vida saludable. Sólo juega, por último y no menos importante, es saber competir pero con la meta de divertirse, es fortalecer el autoestima al saberse disfrutando y es darse cuenta y convencerse de que se puede perder, pero que igual el mundo no se acaba ni somos peores que antes. En los espacios salesianos los momentos recreativos, de juegos y deportes, son uno de los pilares fundamentales, aquello que desde Don Bosco se llama genéricamente Patio. Pero también en cada club de barrio que surge en cualquier lugar del mundo la causa principal de su nacimiento y su existir es que todos los jóvenes puedan tener el espacio de divertirse, crecer, aprender, compartir con amigos y compañeros y encontrar ese escape donde no importa nada más que pasarla bien y ser feliz. En el deporte el joven encuentra contención e inclusión y es allí donde se puede sentir realizado, asumir responsabilidades y darse cuenta de todas sus capacidades.

Hay muchas veces que se criminaliza a los jóvenes por consumir drogas y en vez de verlos como víctimas se los vuelve victimarios.

El problema parecer ser que los jóvenes se drogan, cuando debería ser por qué los jóvenes se drogan. El deporte es una herramienta fundamental con que todos contamos para que la droga no pida permiso ni pueda entrar. A veces no hace falta más que una pelota de medias, dos buzos para hacer un arco o una cuerda para simular una red. El resto es imaginación y creatividad. El resto es soñar y ser felices sin necesitar otra cosa a cambio.

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