NOTICIAS / Emergencia Covid-19

26 de Agosto de 2020

Seguir siendo hogar


Escuelas, residencias, hogares, capillas, centros barriales: en Villa Regina, Río Negro, Don Bosco está presente.

Villa Regina se ubica en el Alto Valle del Río Negro y, como en gran parte de la Patagonia argentina, allí Don Bosco está muy presente. Escuelas, residencias, hogares, capillas, centros barriales son testimonio de la labor salesiana. Como en El Sauce, un pequeño y reciente barrio en las afueras de la ciudad, del otro lado de la ruta 22.

Allí, antes de la pandemia, el centro pastoral Jesús Buen Pastor sostenía una amplia oferta de actividades recreativas, juveniles, de apoyo escolar y talleres. Y de manera especial recibía a los chicos y chicas con consumo problemático de sustancias, ofreciendo contención y el aprendizaje de un oficio.

Con el aislamiento todas estas actividades quedaron en suspenso. La urgencia pasó a ser la comida. A medida que las familias iban quedando sin ingresos (pues trabajan en la calle, en casas de familia, o en la cosecha estacional de fruta), se pasó de entregar 70 viandas a más de 250, tres veces por semana.

La llegada del invierno activó la campañas para hacer llegar leña. Jóvenes, voluntarios y docentes recorrieron los galpones de fruta y aserraderos para juntar madera y repartir en los barrios. La comunidad también colaboró con la donación de ropa y de alimentos frescos: pollos, verduras, carne. Con esos insumos se abastecen hoy los comedores de los barrios La Grava, Unión y 25 de Mayo, y las capillas San Sebastián y Lourdes. En total, 200 viandas, varias veces por semana.

Algunas familias no tenían estufa a leña. Se construyeron. Otras tenían piezas sin terminar o sin techar. También se levantaron. Los jóvenes de El Sauce construyeron una vivienda a un chico del barrio al que se le caía la casa, a otra familia que se le cayó el techo con la lluvia y la nevada le hicieron un techo nuevo, y a una familia de 25 de Mayo le techaron la casa. También se está terminando el hogar para una familia de La Grava.

“No nos importa de qué parte venís o cómo sos, te invitamos a que te sumes”, dice Gela, una de las voluntarias del centro Jesús Buen Pastor. Afortunadamente, los voluntarios son muchos y muy generosos, pues la tarea es enorme: tratar de hacer de cada casa - donde hay que quedarse para cuidarse - un digno hogar.


,

Otras Noticias