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28 de Mayo de 2019

Don Bosco definió el sistema preventivo sobre tres pilares que siguen siendo el alma del carisma salesiano. Son razón, religión y amorevolezza.

Si bien su diferenciación es útil para comprenderlos, cada uno de ellos se completa en función de los restantes dos. Es su compenetración lo que da lugar al sistema preventivo.

Don Bosco comprendió que a través de esta pedagogía se lograría el fin primordial de la educación: que cada joven conozca y manifieste el bien que lleva dentro y que se aleje de lo que le perjudica a sí mismo y a otros.

¿Qué significa este trinomio?

Razón

Para Don Bosco es el valor que guía toda relación humana, entre ellas la educativa. Implica principalmente la capacidad crítica para comprender las consecuencias que tiene una acción o decisión. Como razón educativa ayuda a cada joven a orientar su vida y su futuro. Por eso, implica la responsabilidad.

Don Bosco hacía también hincapié en que toda decisión debe estar justificada ante el joven de modo que éste pueda comprenderla. El sistema preventivo se basa en la persuasión y la razonabilidad, en lugar del castigo.

Religión

Don Bosco presenta a los jóvenes un Dios cercano, a María como madre y guía y a Jesús presente en cada uno, en su corazón, sus aciertos y sus tropiezos. Acercar a un Dios que los elige y arroparlos bajo el manto protector de la Auxiliadora es cuidar a chicos y chicas. Don Bosco procuraba una fe basada en actos y obras más que en ritos y prescripciones.

Amorevolezza

Es el afecto sincero que nace del acompañar, escuchar y respetar a la otra persona. Se traduce como amor o amabilidad, pero su significación lo sobrepasa.

Familiaridad, alegría, dulzura y paciencia son virtudes que un educador debe sembrar en el trato con el joven, sin recurrir al maltrato, los castigos ni la exclusión. Don Bosco repetía que es necesario que los jóvenes se den cuenta de que son amados por el educador.


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