PROYECTOS / Educación

30 de Junio de 2021

Una propuesta para los más pequeños en Formosa, con estilo salesiano y orientada a los sectores más vulnerables

Los primeros años de aprendizaje son fundamentales en la vida de chicos y chicas. Acompañarlos en el nivel inicial es clave para que luego se adapten a la educación primaria y desde allí continúen su camino formativo a medida que van creciendo.

Por eso cobra vital importancia cuidar los espacios en los que aprenden y ofrecer entornos pedagógicos adecuados a su edad. Es precisamente lo que proponen y llevan adelante en los jardines Domingo Savio y María Auxiliadora.

Ambas propuestas son parte de la obra de los salesianos en Formosa, la cual se complementa con otras opciones socioeducativas como el Centro de Capacitación Laboral María Auxiliadora y el Hogar Don Bosco, entre otras. Todas ellas están orientadas especialmente a familias en situación de vulnerabilidad, en una provincia muy afectada por la pobreza y el desempleo.

Esta propuesta integral permite brindar oportunidades a chicos y jóvenes en sus distintas etapas, y en el caso de los jardines se acompaña a más de 160 niños y niñas de 4 y 5 años que están iniciando su camino educativo.

Se lo hace con un trato cercano y familiar, así como promoviendo un entorno seguro y en condiciones óptimas. Para eso se están realizando refacciones en las salas de 4 y 5, en las cuales se recibirán a los chicos y chicas que hoy son acompañados de manera virtual según las normativas de la provincia.

Tal es así que desde el año pasado educadores, jóvenes y personal no docente decidieron hacer algo frente a tanta necesidad y fueron más allá de sus labores específicas, recolectando y acercando a las familias alimentos y artículos esenciales para atravesar la pandemia.

Eso es lo que hace diferente a la propuesta salesiana y que mantiene vigentes los valores de Don Bosco, replicando en estos tiempos el compromiso que él tuvo con sus hermanos y hermanas más vulnerables.

En Formosa son muchas las propuestas que hacen presente este legado, entre ellas ambos jardines. Con un pie en el aula y otro en la calle, brindan un espacio educativo de calidad con la esperanza y la inclusión como bandera.

Con la certeza de que la educación temprana de los niños y niñas es fundamental para su futuro e invitándolos a que con Don Bosco den sus primeros pasos.